lunes, 17 de octubre de 2016

Marcos de trabajo inclusivo, empleo genuino y planes sociales

Ante el Nuevo Código de Higiene Municipal 

Hace muy poco presentamos, desde la Asociación Civil Educación y Acción ciudadana, la segunda edición comentada del libro “Gestión Social de los Residuos”, en el cual hay un interés muy grande por desarrollar el concepto de  marcos o encuadres de trabajo. Este mismo se refiere a generar organización científica de la producción de determinadas actividades con el objetivo de hacer sustentables las mismas de forma tal que puedan producir una mejora en la condición de vida de la personas sumergidas en la informalidad, la indigencia o la pobreza estructural.
La búsqueda de desarrollar y potenciar las economías informales o sumergidas, siempre dentro del marco de la ética y la legalidad, requiere necesariamente inversión en bienes de capital, capital de trabajo, sistemas y proceso que apunten a formar y conducir unidades productivas a un sistema de mercado; siempre bajo los parámetros de la solidaridad.

Producir empleo genuino implica, que como sociedad, podamos asignarle valor primero al trabajo y luego a la capacidad productiva del mismo. Para que las unidades productivas de la economía social puedan ser competitivas hace falta de estos marcos donde el principal actor sea el estado.
Pero debemos comprender que no alcanza con definir los marcos de trabajo para “el que quiera trabajar” o para los que “estén calificados”, más bien, todo lo contrario. Es importante comprender el trabajo como un ordenador social que estructura vínculos y potencia el desarrollo de las personas. Como un instrumento de provisión de subsistencia, identidad cultural y auto determinación de la persona humana.
Es así que las políticas de microcréditos, autoempleo, cooperativas, subsidios, no alcanzan a llegar a los nichos que han sido excluidos del mismo por muchos años y donde se produce una serie de entropías que llevan a los sujetos a la auto marginación y la perdida de la mirada de mediano plazo por la subsistencia en el ahora.
Llegamos así a la conclusión que estos marcos de trabajo y educativos deben tener un sosten multidisciplinario, donde los contenidos de la psicología social, la pedagogía, la sociología, se conjugan para abordar las realidades en el territorio, concediendo asi, la posibilidad de lograr nuevas practicas que permitan re-construir el tejido social y permitan a las personas la construcción de nuevos sentidos de vida.
Las personas que se encuentran en los bolsones de pobreza, 12 asentamientos o barrio precarios, en la ciudad de Río Cuarto relevados por TECHO, el 38% que se encuentra en la informalidad relevadas por el Consejo Económico y Social o el 14% del índice de pobreza publicado recientemente para el Gran Rio Cuarto, son realidades manifiestas de nuestra ciudad. Requieren de estrategias de abordaje coordinadas en Red, entendemos que ningún estado puede solo, pero mucho menos una ONG. El trabajo conjunto de las áreas del conocimiento, el empleo, la producción, el tercer sector, la religión es lo que posibilita un abordaje interinstitucional e interdisciplinario para la construcción de una nueva cultura del trabajo.

La construcción de una nueva cultura del trabajo cooperativo requiere no solo de procesos productivos y financiamiento, que hoy son escasos y de difícil acceso, sino fundamentalmente de elementos morales, moralizantes y psicológicos, el establecimiento de límites, reglas claras solidarias y comunitarias. 
Escenario frente al cual, fomentamos la unidad de esfuerzos en el marco de una Cooperativa de Trabajo, donde la máxima principal es la labor mancomunada tras un objetivo compartido: cooperar para el beneficio de todos. Ello redunda en un aporte no solo a los integrantes de la Cooperativa, sino al entramado social de nuestra ciudad.
El papel de la educacion es una herramienta que permite acercarnos al horizonte de la cooperación, como forma de transmisión y reinvención del valor del trabajo. Sin embargo es necesario no caer en el efectismo del corto plazo comprendiendo la educación como un proceso dinámico y transformador si se trabaja a la par con los distintos actores involucrados.
Esta es la invitación que realizamos a la comunidad en general para participar de nuestro proyecto “Laboratorio de reciclado” donde definimos estos marcos y buscamos integrar instituciones para poder comprender y manejar estas realidades reparando el tejido social y potenciando la comunidad.

No somos empresarios, somos ciudadanos consientes de la necesidad de un gran sector de la sociedad que es marginado e ignorado por la sociedad y por el estado.  Esto se ve reflejado en nuestro pilar fundamental, que es el compromiso con la comunidad,  uno de los caracteres de las Cooperativas, contenido en el primero de los siete principios del Cooperativismo reseñados en la última Declaración efectuada en Manchester (año 1995) por la Asociación de Cooperativismo Internacional (A.C.I. en sus siglas).
Pero incitamos que esta no debe ser una iniciativa del tercer sector, sino una Política Publica abierta del estado municipal que posibilite estos desarrollos. Creemos, con alegría y expectativas, que estamos ante una oportunidad histórica de aplicar para bien el nuevo Código de Higiene Urbana. Como sociedad reconocemos las luces y sombras de la práctica, el involucramiento ciudadano y la transversalidad política que permitirán potenciar esta legislación, dándole una vida inédita. Convirtiéndonos en una ciudad de avanzada a nivel nacional.


Ricardo D. Gianni Presidente Educación y Acción ciudadana y coordinador del programa Economía Social
Lucia Gonzalez Torees, especialista en educación y coordinadora del programa conciencia ambiental

Dr. Javier Marchantene equipo jurídico de Educación y Acción ciudadana

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