jueves, 1 de septiembre de 2016

No Queremos Puntos Verdes, Queremos Trabajo Digno


El primeros de septiembre, a un año de que el Papa Francisco instaurara la oración interreligiosa por la “casa común”, los recuperadores urbanos organizados en la Cooperativa Recuperadores Río4 ltda. fueron invitados a brindar su testimonio de agentes ambientales.

Emiliano Murua se presentó con mucha humildad luego de la oración de la comunidad Judía en el templo San Francisco.

En la ocasión relato la experiencia de cirujear junto al sacerdote Mariano Oberlin quien hiso de dios a su lado, mientras miraba inmóvil el Cristo de cemento de la Catedral, como mira desde hace años a cientos de cartoneros que pasan por allí.

“Ven ese hombre, el que no es de cemento, ese es un Jesús. Se llama Mariano y vino a meter la mano en la basura, a tirar el carro par que todos vieran lo que no es lindo. Lo que nos toca vivir.” Manifestó.

Nosotros limpiamos la ciudad y construimos una oportunidad de trabajo digno. No hay que cuidar los pobres, hay que trabajar con los pobres para hacer la dignidad de hijos de Dios. Dijo Murua.


Luego se refirió al nuevo Código de Municipal de Higiene Urbana “Hoy hay una ley que propone “Puntos Verdes”. Nosotros los pobres no necesitamos que nos cuiden, que nos donen la basura. Queremos ganarnos la dignidad del trabajo e invitarlos a cuidar el medio ambiente con  nosotros que hemos sido los primeros arrojados por necesidad a limpiar el planeta.” “No queremos puntos verdes, queremos trabajo digno” dijo en el evento.

Mamá es evangélica, Ale también, Eri mormona, Ricardo católico y Carlos no cree, pero siempre trabajamos unidos por el bien común. Así trabajamos nosotros todos los días. Por eso hay oración y acción.


Concluyo invitando a una de las mujeres del grupo de oración que acompaña la cooperativa a realizar una dinámica de contacto para que el auditorio se conecte y se hermane a partir de don de la respiración, del aire que los cartoneros ayudan a cuidar. “Solo del corazón se da el cambio y el encuentro verdadero”, concluyo la oración. 



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