martes, 16 de agosto de 2016

Comentario del Obispo al Libro "Gestión Social de los RSU"


La lectura del proyecto y fundamentación sobre la Gestión social de los residuos sólidos urbanos” y la relación con los recuperadores urbanos genera esperanza e ilusiones de que es posible enfrentar la crisis ambiental que vivimos con una mirada integral  en la búsqueda de soluciones.

Mi visión surge a partir de los aportes que nos ha brindado el Papa Francisco en “Laudato si´”. Desde la riqueza de este documento quisiera compartir algunas ideas que nos ayuden a profundizar y reconocer las motivaciones que impulsan y sostienen este proyecto.
Estas consideraciones no tienen tanto en cuenta la faceta técnica, su análisis crítico excede mi conocimiento, sino más bien se centran en una guía marco para ubicar este intento local por vivir los valores que impulsa el Papa a nivel mundial.
El proyecto aborda una de las preocupaciones del Papa, en torno al cuidado de la casa común, como es el tema de la basura.[1] Con fuertes palabras llega a expresar: La tierra, nuestra casa, parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería.” Abordar esta problemática es de suma importancia y de considerable urgencia.
Valoro el modo en que se aborda esta temática sobre la recolección con inclusión social, que busca la inserción laboral, a través de los Recuperadores urbanos. Este modo  de abordaje es afín a uno de los ejes que sostienen la doctrina de Francisco: “no hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socio-ambiental.[2] Lo cual implica “que un verdadero planteo ecológico se convierte siempre en un planteo social, que debe integrar la justicia en las discusiones sobre el ambiente, para escuchar tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres.”[3] Podemos decir que el proyecto de Recuperadores urbanos escucha el clamor de la tierra y de los pobres de un modo concreto.

Descubro que las motivaciones del proyecto marcan un trabajo de abordaje y búsqueda de solución integral. Ya que pretender resolver todas las dificultades a través de normativas uniformes o de intervenciones técnicas lleva a desatender la complejidad de las problemáticas locales, que requieren la intervención activa de los habitantes”[4]
Animo a profundizar los aspectos educativos, de formación de nuevos hábitos, a la generación de un dialogo fecundo entre política y actores sociales, como también la constitución de redes comunitarias. Cada uno de estos puntos encuentran en Laudato si´ su justificación y sentido. [5]
Conscientes de que parte de la tarea y la misión de la Iglesia, en estos tiempos, pasa por su compromiso en la defensa y cuidado de la casa común; me uno a esta construcción de una red local que reflexione, proponga y trabaje para seguir escuchando el clamor de la tierra y de los pobres buscando soluciones integrales y posibles.


+Adolfo A. Uriona fdp
Obispo de Villa de la Concepción del Río Cuarto





[1] .- Cf. Laudato Si 21-22.
[2] .- o. c., 139
[3] .- o. c., 49.
[4] .- o. c., LS 144.                          
[5] .- Cf. Laudato Si’, 209-216; 176-188; 219

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