La
lectura del proyecto y fundamentación sobre la Gestión social de los residuos
sólidos urbanos” y la relación con los recuperadores urbanos genera esperanza e
ilusiones de que es posible enfrentar la crisis ambiental que vivimos con una
mirada integral en la búsqueda de
soluciones.
Mi visión
surge a partir de los aportes que nos ha brindado el Papa Francisco en “Laudato
si´”. Desde la riqueza de este documento quisiera compartir algunas ideas que
nos ayuden a profundizar y reconocer las motivaciones que impulsan y sostienen
este proyecto.
Estas
consideraciones no tienen tanto en cuenta la faceta técnica, su análisis
crítico excede mi conocimiento, sino más bien se centran en una guía marco para
ubicar este intento local por vivir los valores que impulsa el Papa a nivel
mundial.
El
proyecto aborda una de las preocupaciones del Papa, en torno al cuidado de la
casa común, como es el tema de la basura.[1] Con fuertes palabras llega
a expresar: “La tierra, nuestra casa, parece convertirse cada
vez más en un inmenso depósito de porquería.” Abordar esta problemática es de
suma importancia y de considerable urgencia.
Valoro el modo en que se aborda esta temática sobre
la recolección con inclusión social, que busca la inserción laboral, a través
de los Recuperadores urbanos. Este modo
de abordaje es afín a uno de los ejes que sostienen la doctrina de
Francisco: “no hay dos crisis separadas, una
ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socio-ambiental.”[2]
Lo cual implica “que un verdadero planteo ecológico se convierte siempre
en un planteo social, que debe
integrar la justicia en las discusiones sobre el ambiente, para escuchar tanto el clamor de la tierra como el
clamor de los pobres.”[3]
Podemos decir que el proyecto de Recuperadores
urbanos escucha el clamor de la tierra y de los pobres de un modo concreto.
Descubro que las
motivaciones del proyecto marcan un trabajo de abordaje y búsqueda de solución
integral. Ya que “pretender resolver todas las dificultades a través
de normativas uniformes o de intervenciones técnicas lleva a desatender la
complejidad de las problemáticas locales, que requieren la intervención activa
de los habitantes”[4]
Animo a profundizar los aspectos educativos, de formación
de nuevos hábitos, a la generación de un dialogo fecundo entre
política y actores sociales, como también la constitución de redes
comunitarias. Cada uno de
estos puntos encuentran en Laudato si´ su justificación y
sentido. [5]
Conscientes
de que parte de la tarea y la misión de la Iglesia, en estos tiempos, pasa por
su compromiso en la defensa y cuidado de la casa común; me uno a esta
construcción de una red local que reflexione, proponga y trabaje para seguir
escuchando el clamor de la tierra y de los pobres buscando soluciones
integrales y posibles.
Obispo
de Villa de la Concepción del Río Cuarto


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